Esta opción está pensada para quienes quieren encargar una pieza de hojaldre o una tarta de estación sin tener que definir todos los detalles en el primer contacto. Funciona así: nos contás la ocasión, la cantidad aproximada de personas y si preferís algo dulce o salado. Con eso armamos una propuesta con dos o tres alternativas concretas, indicando qué frutas o rellenos están disponibles según el calendario de cosecha y qué tiempos de fermentación necesita cada preparación. El punto clave es que no se trata de un catálogo fijo. Las medialunas de fermentación lenta, las facturas de manteca y las tartas de frutas cambian según la estación, así que la guía sirve para entender qué tiene sentido pedir en cada momento del año. Si el evento es para una fecha puntual, también evaluamos la capacidad del obrador: trabajamos en tandas pequeñas y eso limita la cantidad de piezas que podemos entregar en un mismo día. Al hacer el pedido anticipado, te confirmamos por escrito la propuesta elegida, la fecha de retiro y las condiciones de conservación para que las piezas lleguen en buen estado. No manejamos precios fijos porque cada encargo depende de la cantidad, los ingredientes y el tiempo de elaboración; lo que sí garantizamos es que todo se prepara con manteca de origen local, harinas seleccionadas y fermentaciones controladas, sin atajos ni mezclas industriales.